Nuestro primer mes

05/05/16

Hace exactamente un mes John llegó al campo de refugiados de Alexandria por primera vez.

A pesar de haber sido una semana repleta de lluvia e inundaciones, vamos a centrarnos en lo positivo y en lo que hemos conseguido en tan poco tiempo.

Cuando John llegó por primera vez, el campo llevaba tan sólo dos días abierto, y albergaba únicamente a unos 250 refugiados que parecían extremadamente confusos sobre lo que su futuro les deparaba. John tuvo la suerte de dar con un campo con soldados muy cooperativos y realmente preocupados por la situación de los refugiados, a pesar de no estar seguros de lo que se podía hacer con unos recursos tan limitados.

Le enseñaron un sitio que podía ser utilizado para almacenar y distribuir productos básicos. Este lugar acabó convirtiéndose en algo parecido a una tienda. John tuvo también la suerte de conocer a un fantástico grupo de vecinos que también querían ayudar. Ellos le presentaron a un albañil que pudo abastecer al supermercado de estantes y fue así como nació la “tienda gratis”, una forma muy digna de llevar a cabo la distribución.

A continuación identificamos el sitio más adecuado para remodelar y crear así una escuela, una cantina y una cocina comunitaria. A día de hoy ya hemos elaborado planes para su transformación enviados posteriormente al ejército y esperamos recibir pronto el visto bueno para empezar a trabajar.

Durante este primer mes hemos contado con la inestimable ayuda de un nutrido número de voluntarios muy trabajadores. Esto nos ha permitido hacer muchas cosas en el campo que ahora ya acoge a cerca de 800 personas, de las cuales más de 450 son niños y niñas.

Disfrutamos también de un estupendo apoyo por parte de donantes muy generosos, pero el trabajo no ha hecho más que empezar y los fondos son muy necesarios para poder continuar con nuestra labor (a la derecha encontrarás el botón para hacer donaciones).

Nos gustaría dar las gracias a todo el mundo que nos ha apoyado. Hace un mes jamás hubiésemos imaginado que íbamos a progresar tanto. Ahora tenemos muchos amigos nuevos que viven en el campo y es un placer para todos nosotros tener la posibilidad de ayudar a estas personas tan increíbles.